W. Sanford a 100 años de su nacimiento

José Nuñez Diéguez 

sanford
Wilbur & Dorothy Sanford

Hoy cumpliría 100 años Wilbur Lloyd Sanford, doctor en educación por la Universidad de Minnesota, misionero norteamericano y mi padre espiritual. Estudió en las Escuelas Bíblicas  Northwestern, para salir como misionero. Fueron fundadas por el pastor William Riley, conocido entre algunos por ser “el segundo Martin Lutero del protestantismo”, tal era su pasión por la controversia en aquellas difíciles décadas de Modernismo vs Fundamentalismo (1920 a 1940). Al morir en 1947 Riley había dejado a un joven llamado Billy Graham como presidente. Riley muere en diciembre de ese año y el que preside el funeral es Billy Graham, allí es donde conoce  personalmente Sanford al Dr. Billy Graham. En ese año también se organiza la Asociación Bautista Conservadora de América (ABCA), separándose de la Convención Bautista del Norte, y el motivo es que esta última no tiene empacho en enviar misioneros con visiones liberales y anti bíblicas a otros países. Sanford está en el centro de la controversia y lo tiene bien fresco en su experiencia, pues llega a la Argentina en 1949. Bien entrada la década del 60 no tendrá ninguna duda en separarse de la Asociación Bautista Conservadora (ABCA) que le envió al país, por problemas doctrinales. Pero eso lo deja sin el apoyo económico de las iglesias. Sus compañeros misioneros le dicen que si deja la Misión no sería muy famoso. ¿Buscarse otra Misión? Optó por la independencia de los hombres. “Las primeras iglesias eran judías, no norteamericanas”—solía decir.  Viene a mi mente otro cristiano del siglo IV, Atanasio, en medio del conflicto por la divinidad de Cristo, le dicen sus amigos, “Nadie apoya la Trinidad, todos están contra ti”, él entonces contesta, “entonces yo estoy contra todos”.

Tanto Wilbur como su esposa, Dorotea Mae Dacken, no fomentaban entre sus discípulos el trabajar en el evangelio “a tiempo completo”. Su primer fruto, Andrónico Carrizo, era plantador de tabaco allá por la década del 40. Sanford nunca lo coaccionó a dejar ese trabajo que le daba pingues ganancias. El hermano se dio cuenta solo y luego puso un almacén. Mi padre leyó la Biblia durante tres años antes de convencerse que el Catolicismo no era el camino correcto. Sanford le contestó cada pregunta que hizo mi padre, y lo que siempre admiró de su amigo Sanford era que si no sabía la respuesta se lo hacía saber. Simplemente enseñaba la Biblia y dejaba que el Espíritu Santo convenciera a la persona.

Me enseñó específicamente “Doña Dorotea” que los judíos además de tener una vocación espiritual (rabinos) tenían sus propios empleos. Y lo vemos aun hoy en día: todos los rabinos tienen que tener un título universitario secular para poder ejercer como rabino. ¿Será casualidad que el apóstol Pablo haya hecho tiendas como medio de vida? Hoy se ensalza la necesidad de tener tiempo para el ministerio, y detrás de eso se esconden varios pastores, no todos, que quieren vivir a costa de la iglesia. Y cuando bajan las ofrendas están más preocupados que un operador de la bolsa de Wall Street cuando caen sus acciones. Tantos miembros, tanto diezmo, tanta ofrenda, etc, etc.

Cuando Sanford quedó a su aire (sin sustento) recurrió a lo que aprendió: fue profesor de la Lincoln School, en Buenos Aires. Y en sus ratos libres fundaba tres iglesias en el Gran Buenos Aires: William Morris (década 60), Martínez (1964), Hurlingham, (década 70), y otras tantas en la provincia de Salta, (el triángulo formado por las localidades de Rosario de Lerma, Campo Quijano y Cerrillos, al sur de Salta Capital, en las décadas de 1940-1950) a las que visitaba en su pequeño auto Fiat 125 “cremita”.  Iglesias en Estados Unidos le siguieron apoyando por cuenta propia al dejar la Misión Bautista Conservadora. Don Wilbur se daba el lujo de ir a visitar a sus iglesias de vez en cuando, sin su esposa, ocupada en las iglesias, eligiendo él en qué iglesia predicaría y cuándo, y no cuando los pastores quisieran hacerle un hueco.

Era un pastor bautista “independiente” de cualquier atadura, institución, convención o misión evangélica. Supo tener amistad con gente del IBBA (Instituto Bíblico Buenos Aires), otras iglesias no denominacionales, y cuando llegó a Salta en 1949, consultó con iglesias de los Hermanos Libres porque no quería sembrar donde ya había sido sembrado. Eso se llama ética (algunos cacarean mucho de doctrina, pero no tienen ética). Eso le granjeó una amistad con muchos de los ancianos allí. Especialmente trabó amistad con Don Ángel Bonatti, Iván Baker y, sobre todo, el Hno Walter Wright, anciano de una iglesia en Buenos Aires. Recuerdo cuando me sentaba a su lado, antes que llegaran mis pies al piso, admirando su tremendo vozarrón.

 

Predicó en los montes donde abundaba la temible vinchuca, y supo comer lo que le ponían, a veces al lomo de su mula. En el Ingenio Azucarero Ledesma en la provincia del Tucumán, repartió Biblias, que luego eran secuestradas por los curas y quemadas en una pira. Erigía una inmensa carpa para hacer campañas evangelísticas.  Era una carpa ignífuga de 500 kgs. proveniente del ejército de Estados Unidos. Podía librarse del fuego, pero nunca de las piedras que le tiraban los niños, a veces fogoneados por los curas de los pueblos.

Podría hablarles del hombre que me enseñó a jugar al beisbol, o que me permitía tomar el volante de su Estanciera al ir a buscar niños para la Escuela Dominical. El hombre que criaba abejas. El hombre con el que pasé muchos domingos yendo a la iglesia de Hurlingham, luego la reunión en la vieja iglesia de W. Morris, para terminar en la reunión de la noche en Martínez…pero antes del último culto, pasábamos por su casa a tomar el té y las tortitas de Doña Dorotea, su infatigable compañera. Él tomaba su rigurosa taza de agua caliente y una siesta de 10 minutos.

Todo su dinero lo invirtió en terrenos para poder fundar iglesias. Su plan al morir en 1977 era fundar diez iglesias en diez años. Recuerdo con pena una mañana de agosto de 1977, semanas antes de su partida, internado en el Hospital Británico de Buenos Aires, cuando con lágrimas en los ojos, me dijo que él no podría encargarse del campamento de verano del año siguiente.

Como dije, era un bautista convencido, pero no se encerraba en ello. Se había separado de un misionero bautista que le había hecho un daño terrible al testimonio de Cristo en Salta, y se separó de otros que creían que la iglesia bautista era la novia de Cristo en las bodas del Cordero, algo que no tenía ni pie ni cabeza.

Su eclesiología.

Las iglesias que fundaba el matrimonio Sanford tenían como nombre “Iglesia de los Hermanos Bautistas”…de tal o cual localidad. Fomentó en las iglesias que estableció la pluralidad de pastores. Por ejemplo la iglesia de Martínez tenía tres pastores, y todos tenían la misma autoridad. Nunca se consideró un primero entre sus iguales. No lo hizo por influencia de las Asambleas de Hermanos, sino porque lo vió en la Biblia.

Heredé casi toda su biblioteca. De ella puedo rescatar tres libros que calaron en su alma.

El primero con el sugestivo título de “Métodos Misioneros: ¿Los de Pablo o los nuestros?: Un estudio de la iglesia en las cuatro provincias”, de Roland Allen, publicado en 1912. Tengo la edición inglesa de 1927.

El segundo, también de Roland Allen “La Expansión espontánea de la iglesia y las causas que lo impiden”, publicado en 1927. Ambos libros pueden conseguirse en castellano en internet.

Allen era un misionero anglicano inglés ministrando en China, y luego en Kenya, África.

Ambos libros critican duramente la política misionera de los países occidentales, especialmente Inglaterra. Acusa a los misioneros de no dejar que se establezcan iglesias independientes con pastores locales. Les enseña que cuando Pablo fundó las iglesias y luego se ausentó por un año, sin dejar pastores, tenían al Espíritu Santo. Eso les sonaba a herejía a ciertos misioneros que pretendían tener el control de todo y todos, siempre. 

“Nuestra práctica moderna para fundar una iglesia comienza en una tierra segura y edificios en lugar de que prediquemos el evangelio para proveer casas en las cuales los misioneros puedan vivir y una iglesia o al menos un cuarto con todos los ornamentos de la iglesia occidental, en la cual el misionero pueda conducir el servicio. A veces para abrir una escuela en la que podamos suplir maestros. Mientras más tome el establecimiento y más liberalmente se proporcione con todas las conveniencias modernas, conseguiremos mejor nuestro propósito. Aún en los lugares pequeños estamos ansiosos por asegurar tan pronto como sea posible la tierra sobre la cual construir nuestras casas, iglesias y escuelas, y creemos que el conseguir estas cosas por parte del misionero o de la sociedad extranjera es un paso de primera importancia. Como es imposible que los nativos puedan darnos estas cosas, aún si están ansiosos de recibir instrucción, naturalmente toca que nosotros las suplamos. Desde la apertura de nuestra nueva estación misionera se vuelve primario la operación financiera, y constantemente oímos a nuestros misioneros lamentarse de que no pueden abrir nuevas estaciones misioneras porque no tienen los fondos necesarios para comprar y equipar los establecimientos misioneros. Esta costumbre de tomar provisiones con nosotros es debido principalmente a dos causas: primero, la sorprendente riqueza de la iglesia en casa o la noción de que esa reverencia o devoción depende del uso de muebles religiosos lujosos a los que nos hemos acostumbrado, y en segundo lugar a la prevalencia de la idea de que la estabilidad en la iglesia de alguna forma depende de la permanencia de su edificio. Cuando tenemos un sitio seguro y edificios, sentimos que la misión está firmemente plantada, y que no podemos ser fácilmente movidos. Una iglesia bien construida parece implicar una sociedad estable y bien fundada. Así, las apariencias de la religión provienen del inculcar estos principios. Que debemos tener el establecimiento material antes de construir la casa espiritual. “Métodos Misioneros…” (p. 24-25, edición castellana).

El tercer libro es del misionero nacido en Paraguay, hijo de misioneros escoceses, Alexander Hay. Su libro, “El Orden neo testamentario de la iglesia y las misiones”. Es un libro escrito en inglés, pero publicado en Argentina en 1947. Años atrás, en una entrevista al pastor estadounidense John MacArthur, este declaró que al comenzar su ministerio llegó a sus manos este libro y fue de gran influencia porque le ayudó a bosquejar las estructuras básicas y el ministerio de la iglesia primitiva.  

Fíjense lo que dice:

“El asunto es de tal importancia  y el modelo escritural ha sido tan obscurecido por siglos de eclesiasticismo que nos ha sido necesario traer evidencia bíblica y significativa. También hacemos referencia a la evidencia histórica que apoya completamente la enseñanza de la Escritura”. (p. ix) (1)

Me honra haber sido discípulo de este hombre. Este hombre no vino a mi país a ser un líder, sino como un siervo.

Si repasa la Biblia, hermano, verá que la palabra siervo aparece muchas veces, en distintas acepciones. La palabra “pastor” (poimén) aparece 18 veces en el Nuevo Testamento. Nueve veces en relación a Jesús, el Buen Pastor; siete veces en relación a pastor de ganado, una vez la usa Pedro, y una sola vez en Efesios 4.11 como pastor (de iglesia). Nunca como un título o con connotación de autoridad o jerarquía. Tome nota cuántas veces los apóstoles se llaman siervos a sí mismos.

El pastor Spurgeon dijo una vez, “Querer predicar a Cristo sin su cruz, es entregarle con un beso. Yo no daría nada porque aquel que no pertenece a la denominación que cree ser la mejor, pero he aprendido a amar más a Cristo que al partido”.

 

 

(1) Si le interesa puede seguir  el ministerio de Alexander Hay en Latinoamérica y España  en su pagina web http://www.ntmu.net (New Testament Ministries Unlimited) en inglés, francés, holandés y castellano.

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2 comentarios en “W. Sanford a 100 años de su nacimiento

  1. Hola hermano. Navegando por internet encontré su página. Somos un grupo de hermanos que nos reunimos sencillamente en el nombre del Señor Jesucristo, en la Ciudad de Buenos Aires. Me gustaría poder hablar con usted. Le paso mi EMail pymcarchano@gmail.com
    Dios lo bendiga.

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