LA ACTITUD DEL COMPROMISO

Woodrow Kroll

compromisoHay una gran falta de compromiso en nuestra sociedad. Los trabajadores en Occidente demuestran una gran caída de productividad debido a una falta de compromiso hacia la producción.

Tal falta de compromiso se ve más gráficamente en los matrimonios. Hay acuerdos prematrimoniales en la cual ambas partes acuerdan divisiones en caso de divorcio. Algunos han cambiado el clásico voto matrimonial “hasta que la muerte nos separe”, por  “en tanto el amor no se termine”.

Hace no mucho tiempo una joyería de Nueva York ponía en su vidriera “Alquiler de anillos de compromiso”.

En el mundo cristiano también se ve esta falta de compromiso. La permanencia de pastores en las iglesias es alarmantemente corta. Los colegios cristianos alguna vez comprometidos con el entrenamiento de pastores y misioneros, ahora se decantan por entrenar y preparar maestros, científicos y estudiantes en el área de negocios, pocos predicadores.

¿Qué es el compromiso? Yo lo defino como la cualidad de perseguir tenazmente hasta el fin, con corazón y alma, aquello que deseamos.

En las páginas del Nuevo Testamento vemos una persona comprometida. Es un ejemplo de alguien que tenazmente persiguió hasta el fin, con alma y corazón aquello que buscó. Su nombre es Onesíforo.

En la última epístola de Pablo es mencionado dos veces. Las únicas citas en donde aparece en la Biblia. Pablo lo menciona a Onesíforo por su compromiso evidenciando tres cualidades necesarias para un compromiso verdadero. Son CONSISTENCIA, INICIATIVA y DETERMINACION.

En 2 Timoteo 1.16 el apóstol dice de Onesíforo que “muchas veces me refrigeró”. Dos versos después declara Pablo “Y cuánto nos ayudó en Éfeso, tú lo sabes mejor”. Esa es la CONSISTENCIA  del compromiso.

El compromiso no fue algo esporádico, sino continuo hacia la persona de Pablo. No podemos ver hasta dónde sirvió de refrigerio al apóstol, pero quiere que sepamos que Onesíforo fue consistente en su refrigerio. La actitud del compromiso, la habilidad  de estar ahí es frecuentemente inexistente en muchos cristianos hoy. No era así con Onesíforo ni con Daniel Conn.

Por 40 años Daniel Conn fue el jardinero en el seminario donde yo serví como presidente. Hoy está con el Señor, pero por 40 años el Sr. Conn siempre estuvo ahí, haciendo reparaciones y plantando flores. En el último verano de su vida plantó 3.300 caléndulas, además de otras flores.

Una noche estaba yo despierto a las 3:00 a.m., y sentí agua correr. Salté de la cama para ver si un grifo quedó abierto en la cocina o el baño. Nada. Sentí ruido fuera. Yendo a la ventana vi al Sr. Conn regando las flores, creo que eran tulipanes.

Le dije, “¡¿Qué le pasa?, ¿No puede dormir?!”

Sí, puedo dormir, pero es la mejor hora para regar estas flores”.  ¿Por qué Daniel Conn regaba las flores cuando otros se olvidaban? Consistencia. Ud. podía contar con él. El siempre estaría allí.

Otra cualidad del compromiso demostrado por Onesíforo es INICIATIVA. En 2 Timoteo 1.17 Pablo dice, “Antes, estando él en Roma, me buscó solícitamente, y me halló”. Pablo no llamó a Onesíforo. El mismo tomó la iniciativa de ir a Pablo, porque el apóstol necesitaba refrigerio.

El compromiso siempre comienza con el sujeto, no el objeto. Si el objeto es digno, si la causa es digan, si la persona es digan, el objeto, causa o persona también será digna, estemos o no comprometidos. El compromiso comienza cuando damos la palabra a esa palabra u objeto.

¿No era digno Pablo de ser visitado por otros? Por supuesto. ¿Por qué, entonces, Onesíforo era el único que lo hacía? Por la iniciativa del compromiso Onesíforo se prometió a sí mismo que sin importar el costo lo haría.

Una última cualidad de Onesíforo hacia Pablo es la DETERMINACION de comprometerse. Otra vez fíjese en 2 Timoteo 1.17 “Me buscó diligente”. Onesíforo tuvo las agallas de hacerlo.

Hubiese sido muy fácil para Onesíforo el volver a Éfeso y reportar a la iglesia que intentó localizar a Pablo y fracasó. No sería fácil encontrar a Pablo excepto por una cosa—la determinación del compromiso. Isaías dijo, “Porque el Señor que me ayudará, por tanto no me avergoncé: por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado”. (Isaías 50.7). ¡Eso es determinación!

De Jesús fue dicho, “…el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y se sentó a la diestra del trono de de Dios”. (Hebreros 12.2) ¡Eso es determinación!

A Pablo se le aconsejó no ir a Jerusalén, y dijo, “… ¿Qué hacéis llorando y afligiéndome el corazón? Porque yo no sólo estoy presto a ser atado, más aún a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús”. (Hechos 21.13) ¡Eso es compromiso!

El compromiso demanda la determinación de permanecer comprometido, a pesar de las circunstancias. Onesíforo tenía ese compromiso. Por eso las tres palabras de 2 Timoteo 1.17 son tan importantes—“y me encontró”.

Onesíforo se había determinado  encontrar a Pablo y reanimar a Pablo. Sabía que el propósito del compromiso no es correr sino ganar la carrera. No estaba en Roma para intentarlo, sino para coronar su éxito  al hallarlo.

Necesitamos siervos vitales en la cosecha en este mismo momento. Pero la clase de siervos necesarios no son de la clase que dan lo mejor que tienen. La clase de siervos son aquellos que tengan tenacidad hasta el fin, con alma y corazón, que sigan aquello que se han propuesto.

En el mundo secular el 33 % de los misioneros en el exterior de Estados Unidos regresan a su casa en el período del primer año.  Se ha calculado que la mitad de todos los nuevos misioneros no duran más allá del primer término de tres años (1).  La típica duración del servicio en la década del ’80 fue entre 2 y 3 años en el campo misionero.

La empresa misionera no puede permitirse el reclutar a potenciales misioneros que no van a pasar el primer plazo de servicio. La iglesia de Jesucristo necesita hombres como Onesíforo, no hombres como Demas (vea 12 Timoteo 4.10). Un servicio amplio significa—un servicio de por vida, un compromiso a servir al Señor con consistencia, con iniciativa, con determinación de no abandonar.

Pablo dijo” ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis” (1 Corintios 9.24). Pablo apreciaba a los ayudantes como Onesíforo porque tenazmente porque perseguía con alma y corazón aquello que se había propuesto.

Onesíforo estaba interesado en una cosa—el éxito en completar la tarea que se había propuesto. Esa es la clase de actitud que hace a un siervo duradero. Después de todo, cuando nos encontremos a nuestro Maestro en el cielo, ¿Pensamos que alterará Su promesa al decir, “Lo intentaste bien, buen siervo y fiel…” (Mateo 25.21)?

La actitud de comprometerse. ¡No la deje en casa!

  Otro artículo de W. Kroll. LOS PASTORES CON EL SÍNDROME DE ELI

  • (1) Stanley Lindguist, “Predicción del Éxito en los Ajustes en el Extranjero” en La Revista de Psicología y Cristianismo”, Vol 1, Nro , Verano, 1982, p.22

 woodrow_kroll Woodrow Kroll es el Director General de “Volviendo a la Biblia”, un ministerio internacional de radio. Anteriormente fue presidente  de la Escuela de Entrenamiento Bíblico Práctico en Binghamton, New York, y Director de la División de Religión en la Universidad Liberty en Virginia, Estados Unidos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s