POLICÍA, PODER Y DISPAROS

policeEl tema del poder en sus distintos usos siempre fue de mi interés. Este artículo demuestra que el tema racial no está solucionado ni mucho menos en Estados Unidos. Agravado por el uso del poder. Un tema a tener en cuenta en las iglesias, las familias y nuestros países.

 

John Piper

A las 12.30 PM del martes un joven de 25 años Kajieme Powell fue baleado y muerto por dos oficiales de policía en Saint Louis, yendo al norte de Ferguson, Missouri, aparentemente luego de robar una tienda. El episodio fue captado por un video telefónico. ACA ESTA EL LINK.

Este video retrata la dolorosa paradoja en como un momento casual, antes que puedas preparar tu corazón, se puede convertir en un momento de terror y muerte. La crisis comienza y termina en segundos.

En este explosivo ambiente de la ciudad de Ferguson luego del asesinato de Michael Brown el 9 de agosto, pone el foco en cómo la policía usa sus armas.

Por cerca de treinta años, he vivido en quizá el segundo vecindario más peligroso de Minneapolis (ciudad de Estados Unidos). No son raros los disparos. Las sirenas ya son parte del paisaje, nadie les presta atención. Una organización humanitaria estima que “es actualmente el vecindario con más diversidad étnica de Estados Unidos, con más de 100 idiomas hablados”. Amor ese lugar.

Por décadas, he visto a la policía en ese vecindario ejercer control con amabilidad. Mi impresión es que no pretendían ni arrestar, ni herir, ni siquiera menospreciar a la gente, aún a riesgo de su propia vida. Estoy seguro que hay excepciones. Pero esa fue mi experiencia viendo no pocos altercados.

Por lo tanto, no tengo una sospecha de la policía. Me inclino, por mi formación bíblica, a darle al César lo que es del César.

Pero la historia, la Biblia, y las crecientes evidencias de nuestros días, nos recuerdan lo endémico del poder humano. Cuanto más poder tenga un ser humano, más vulnerable es a ser corrompido por el poder. Es tan cierto para los pastores como para los policías.

Sí, la debilidad y la pobreza tienen sus propias tentaciones (“El hombre pobre y robador de los pobres es como lluvia torrencial que deja sin pan” Proverbios 28.3). Pero las tentaciones de los poderosos y ricos son mayores. Por eso Jesús pedía misericordia con los pobres, y advertía a los ricos. (Lucas 6.20; Mateo 19.23).

Ser un agente del orden público es un alto llamado de Dios. Dios lo ordena. Nuestra sociedad humana caída lo requiere. Pero la misma palabra “orden” implica poder y uso legítimo de fuerza. Lo que significa este alto llamado es vulnerabilidad no solo por un asalto criminal hecho desde fuera, sino también el abuso perpetrado desde dentro.  Cuando los soldados le preguntaron a Juan el Bautista sobre lo que necesitaban cambiar, él contestó, “…No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis, y contentaos con vuestro salario” (Lucas 3.14). El peligro que Juan ve es que ellos tenían el poder para “amenazar” y usa la fuerza para expresar codicia. En otras palabras, las tentaciones humanas (codicia) se intensifican cuando una espada está en tu mano. Juan fue decapitado por esta clase de predicación (Mateo 14.10), luego de decirle al rey que su poder no excusaba su adulterio (Marcos 6.17).

El Sanedrín ostentaba el poder judío. Cuando Jesús no pudo ser acusado, trajeron falsos testigos (Mateo 26.60). Así es como usaron su poder cuando la verdad y la justicia no coincidían con sus metas.  Pilato tenía poder para ejecutarlo, pero no lo encontró culpable. Aún así, el pensar que podría perder el poder lo corrompió. “Lavó sus manos ante el populacho, diciendo ‘Soy inocente de la sangre de este hombre’” (Mateo 27.24). No señor. No lo es.

Los soldados no tenían necesidad de golpear a Jesús en la cabeza ni clavarle una corona de espinas en su cabeza (Mateo 27.29). Pero lo hicieron porque tenían el poder para hacerlo sin consecuencias.

Cuando miro el video del disparo en Saint Louis el martes, me parece un uso excesivo de violencia con armas. En vistas del asesinato de Michael Brown el 9 de agosto a pocas millas de allí, este video constituye un fuerte llamado para replantearse en cómo nuestra policía está siendo entrenada en el uso de sus armas.

Ya sé que el entrenamiento no es el único tema, o el más profundo. El carácter humano y la estabilidad y coraje juegan su parte. Los nervios también actúan. Pero cualquiera sean las causas, este video nos exige un esfuerzo que vaya hacia la templanza—la cual podemos ver en miles de oficiales de la policía en otros lugares.

¿No podemos neutralizar a personas amenazantes sin una lluvia de balas?

El punto de este artículo no es que cada oficial de policía que dispara para protegerse él u a  otros, está equivocado. No es verdad. El punto es: Este video pone las cosas en su lugar: ¿Estamos poniendo los frenos adecuados para el mal uso del poder? ¿Estamos usando todos los medios para reprimir a gente agresiva sin matarlos?

 

21 de agosto de 2014 tomado de http://www.desiringgod.org/blog/posts/power-police-and-another-shooting

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s